FAMILIAS ILUSTRES
 

SIGLOS VIII-XIII: Son sólo cuatro los linajes que hemos encontrado para este largo periodo, todos ellos con profundas resonancias madrileñas:

- De la época de la dominación musulmana: Ramírez.
- Llegados con los conquistadores de Alfonso VI: Gato.
- Vecinos de Madrid ya en el siglo XI: Vargas (casa solariega).
- Segunda mitad del siglo XIII, reinando Alfonso X: Madrid (casa solariega).

1ª MITAD DEL SIGLO XIV: Sólo hemos documentado dos familias para este periodo, aunque ambas pertenecientes a la pequeña nobleza madrileña más característica y poseedores de extensos señoríos de tierras y títulos nobiliarios diversos:

- Reinado de Fernando IV: Toledo.
- Reinado de Alfonso XI: Arias.

2ª MITAD DEL SIGLO XIV: El número de familias de renombre que se establecen en la villa comienza ya a ser mayor, coincidiendo sobre todo con la época de auge -celebración de Cortes generales, embajadas extranjeras, bodas reales- que conoció Madrid durante el reinado de Enrique III, pasando a convertirse en villa estimada por los monarcas y frecuentemente elegida por ellos como lugar de residencia de la Corte y sede para la celebración de actos políticos solemnes:

- Reinado de Enrique II: Gudiel, Heredia, Luján.
- Reinado de Juan I: Ocaña.
- Reinado de Enrique III: Mármol, Prado, Xibaja, Zapata.

1ª MITAD DEL SIGLO XV: Prácticamente coincidentes con el largo reinado de Juan II, los cincuenta primeros años del siglo XV no hicieron más que continuar con lo apuntado líneas atrás para el reinado de Enrique III: Madrid empezaba a ser una villa tenida en cuenta por los reyes y, por tanto, sumamente apetecible para cuantos personajes deseasen tener frecuentes contactos con la Corte que les permitiesen acceder a posiciones de prestigio. Así, se establecieron en la villa no menos de diecisiete linajes notables, siendo éste el periodo en el que llegó a Madrid el grueso de lo que luego sería su patriciado urbano más destacado:

- Reinado de Juan II: Alcocer, Cabrera, Canal, Coello, Herrera, Lodeña, Luzón, Mendoza, Olivares, Peñalosa, Remírez, Ribadeneira, Salmerón, Solís, Vallejo, Vitoria, Vozmediano.

2ª MITAD DEL SIGLO XV: Durante el caótico reinado de Enrique IV sólo hemos documentado el establecimiento de tres familias notables; si no vinieron más pudo ser, entre otras razones, por las propias características de inestabilidad e incertidumbre que acompañaron a Enrique durante su permanencia en el trono. De hecho, al sucederle en él los Reyes Católicos volvió a intensificarse la llegada de apellidos ilustres a Madrid, conociéndose en este aspecto una efervescencia comparable, tan sólo, a la acaecida durante el reinado de Juan II. La villa, a estas alturas del siglo XV, tenía ya nombre propio en el reino de Castilla y ofrecía unas posibilidades inmejorables para medrar y escalar peldaños dentro del voraz séquito cortesano:

- Reinado de Enrique IV: Barreda, Salcedo, Vera.
- Reinado de Isabel y Fernando: Castilla, Castillo, Cisneros, Coalla, Cuero, Eraso, Guevara, Guillén, Gutiérrez, Losada, Monzón, Peralta, Ribera, Torres, Zárate.

Escudos (si no se indica lo contrario): http://www.grandesp.org.uk/resources/pictarmas/

ALCOCER
© José Lozano
Fue familia originaria de Alcalá de Henares. El primero de ellos de quien se tiene constancia, Fernando Díaz de Alcocer, sirvió a los reyes Juan II y Enrique IV. Su hijo Álvaro de Alcocer fue guarda de Enrique IV, secretario de los Reyes Católicos y regidor de Madrid. Tuvo una famosa huerta, grande y productiva, en los barrancos del Arenal, junto a la muralla musulmana; cerca de diez años mantuvo pleitos su viuda, María Téllez, por los daños que a las fuentes allí situadas causaba una presa construida para triego de la huerta. García de Alcocer, hermano de Álvaro, había sido alcaide del alcázar y secretario de Enrique IV, y fue también regidor de la villa; tuvo sus casas en el barrio de Santiago, junto al desaparecido convento de Santa Clara.

ARIAS DÁVILA

Procedían de Segovia, y se avecindaron en Madrid durante el reinado de Alfonso XI.
- Pedro Arias Dávila, apodado el Valiente, sirvió a Enrique IV, a los Reyes Católicos y a Doña Juana; fue coronel de infantería, y tuvo el título de señor de Alcobendas y Puñoenrostro. Su valor en el combate le granjeó no pocos privilegios: entre ellos, "le hizo merced, y a sus descendientes la Reyna, que añadiesse por orla al escudo de sus armas la bandera, siete escalas, y ocho castillos en campo de sangre, por la mucha de los moros que derramó".
- No fue menos notorio su segundo hijo, Juan Arias, que tras servir a Isabel y Fernando ganó la máxima preeminencia con Carlos I durante el movimiento comunero, en el que se movió de forma un tanto ambigua y vacilante; no obstante, su participación en la contienda le proporcionó el título de primer conde de Puñoenrostro. Las casas familiares fueron las todavía famosas -aunque reedificadas sobre el antiguo solar- del Cordón, que ocupan toda la manzana comprendida entre la plaza y calle de igual nombre y la calle del Doctor Letamendi, muy cerca de Puerta Cerrada.

CASTILLA

Del mismísimo rey don Pedro I descendían los Castilla, uno de los cuales, Pedro de Castilla (hijo natural del obispo de Palencia), se estableció en Madrid durante el reinado de los Reyes Católicos. Su hijo don Pedro Lasso de Castilla "edificó en esta Villa vnas casas, que entonces eran, y aún son al presente de las más principales della, junto a la parroquia de S. Andrés (...), tan capaces, que se aposentaron en ellas (...) los Reyes (Católicos)"; se trataba del enorme caserón, construido antes de 1490 y derribado hacia 1875, que con sus más de 4.500 metros cuadrados de superficie formaba toda la manzana comprendida entre la plaza de la Paja y las calles de Mancebos y Redondilla. En él se alojaron Fernando e Isabel, doña Juana y el archiduque Felipe I, y los regentes el cardenal Cisneros y el deán de Lovaina; un pasadizo alto lo comunicaba con la frontera iglesia de San Andrés, y por él accedían a la tribuna regia del templo los huéspedes ilustres en las más solemnes celebraciones. Don Pedro añadió a su palacio, en 1496, una torre que "más bien se asemejaba a un fuerte, con grandes cerrojos y llaves de golpe, metidas las rejas de hierro, ofreciendo mucha seguridad".

CISNEROS

Puerta de las casas de Benito de Cisneros, en la calle del SacramentoSe avecindaron en la villa en época tardía, pero pronto adquirieron renombre gracias al cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, arzobispo de Toledo, que al asumir la regencia tras la muerte de doña Isabel pasó a vivir en Madrid. La tradición dice que fue él quien edificó "vna casa muy suntuosa en la plazuela de San salvador (hoy de la Villa) enfrente de la puerta principal de la Iglesia, fundando vn mayorazgo en cabeza de su sobrino don Benito de Zisneros". Actualmente, sin embargo, se cree que fue el propio sobrino quien hubo de construir la famosa casa, ocupada hoy por dependencias municipales. Su fachada principal era la de la calle del Sacramento; de ella se conserva la puerta renacentista de medio punto, con escudos de armas, ventana entre pilastras y frontó n triangular, que daba ingreso a una capilla. La actual fachada a la plaza de la Villa no era más que la posterior del edificio, correspondiente a las cuadras, corrales y dependencias de la servidumbre.

COALLA

Provienen de Asturias y se asentaron muy de antiguo en nuestra villa, "si bien algunos han querido dezir, fueron estos caualleros de los Conquistadores de Madrid". Tuvieron su entierro en una capilla de la iglesia de San Justo y su casa en la misma parroquia, entre Puerta Cerrada y San Pedro. Gonzalo Fernández de Coalla, contador mayor de Castilla, miembro del Consejo real de los Reyes Católicos y "persona de quien hizieron sus Altezas mucha estimación", fue uno de sus miembros principales.

CUERO
© José Lozano

Los Cuero eran oriundos de las montañas de Burgos. Juan de Cuero, camarero de la infanta doña Catalina, fundó en 1510, "para su entierro, y de sus sucesores, en el Monasterio de Santa Catalina (...), vna muy honrada Capilla". Su mujer, Catalina Ruiz de Tapia, que sirvió con él en el mismo oficio durante nueve años, recibió tras éstos de la infanta "vn relicario y relox de sol de oro con las cifras de Fernando e Isabel con su Corona Real encima", como premio a su lealtad; el relicario había sido regalo de don Fernando a doña Isabel cuando se casaron, y los Cuero lo "incorporaron en su mayorazgo con prohibición de enagenación, como prenda de amor recíproco de tan altos Reyes y dádiua de tan alta estima". Tuvieron sus casas en la parroquia de Santiago, junto a la puerta de Valnadú.

GATO
© José Lozano

Este linaje "tuuo principio en vno de los primeros Conquistadores de Madrid, tan animoso y valiente, que estando cercado este lugar, arresgó su persona de suerte, que sin temer la resistencia y defensa que hazían los moros desde encima de las murallas, subió con tanta ligereza por vna dellas, hincando la daga por las junturas de las piedras, que los del Real marauillados de su agilidad empezaron a dezir: que parecía gato, trocando de allí adelante él y sus sucesores en memoria desta hazaña su antiguo apellido por el de Gato". De este linaje fue Juan Álvarez Gato, del estado de los caballeros y mayordomo de la reina doña Isabel: "varón insigne (...), escriuió en sus primeros años muchas cosas en verso Castellano a lo humano, y en los postreros de su vida a lo diuino, de lo esmerado de aquel siglo".
Al no haber tenido descendencia con su mujer doña Aldonza de Luzón, fundó en 1490 un mayorazgo en cabeza de su sobrino Garcí Álvarez Gato, vinculando en él una espada del rey don Juan II, obsequio de éste cuando en 1453 le armó caballero. Las casas de este mayorazgo estaban contiguas a la torre de la iglesia de San Salvador.

GUILLÉN

Los datos más antiguos sobre esta familia nos conducen a Gómez Guillén: "no se ha podido saber quién fue el primero de sus antecessores que se auezindó en Madrid, porque como no dexó descendientes varones que cuydaran los papeles, sino hembras, en parando en ellas vna casa, como se pierde el apellido, falta también la luz y noticia de los passados". Este Gómez Guillén fue regidor de Madrid, depositario general de la villa y tesorero de los Reyes Católicos. Labró, para entierro suyo y de sus sucesores, la capilla mayor y cripta de la iglesia de San Ginés, y fundó un mayorazgo en cabeza de su hija mayor María Guillén. Estaba empadronado en la iglesia de San Salvador en el padrón de los hijosdalgo, y sus casas estuvieron en la calle del Arenal.

Retrato de Gómez Guillén, tallado en madera (cortesía de D. Gabriel Ángel Guillén Alcalde)

HERRERA

Los Herrera vinieron aquí desde Tierra de Campos, avecindándose en la villa a principios del siglo XV.
- Diego Gómez de Herrera y su hermano Gómez de Herrera vivieron durante el reinado de los Reyes Católicos. El primero de ellos fue regidor de Madrid, guarda mayor de los soberanos y poseedor del mayorazgo principal de la casa; tuvo su morada junto a la iglesia de San Juan.
- Su hermano Gómez de Herrera perteneció al Consejo real de Juan II, Enrique IV y los Reyes Católicos, y fundó un segundo mayorazgo en cabeza de su hijo Hernán Gómez de Herrera, regidor de la villa y alcalde de corte durante el alzamiento comunero. Sus casas estuvieron muy cerca de las de su hermano, y uno de sus descendientes edificó otras "en la calle de Alcalá frontero del Convento de Carmelitas Descalzas, que son de las sumptuosas desta Villa". El tercer hijo de Hernán, Melchor de Herrera, y sus sucesores, llevaron el título de marqueses de Auñón.

LODEÑA

Son originarios de Asturias, y se avecindaron en Madrid cuando reinaba Juan II. Pedro de Lodeña, comendador de Villanueva de la Fuente y señor de Romanillos, fue regidor de Madrid a finales del siglo XV; su larga vida le permitió defender a Carlos I durante el alzamiento comunero, combatiendo al lado de don Alonso Fonseca. Los de su mayorazgo vivieron junto a la iglesia de Santiago. La segunda rama de esta casa tuvo principio en su hermano Alonso Ruiz de Solís, que le sucedió como caballero de Santiago en la misma encomienda de Villanueva de la Fuente; éstos vivieron en la colación de San Juan.

LOSADA
© José Lozano

Los Losada vinieron de Zamora. Allí, dice la tradición, "auía vna Montaña muy fértil y despoblada por criarse en ella vnos lagartos grandes y tan fieros, que causauan pauor y espanto a quien los vía, los quales hazían su morada debaxo de vnas losas, de donde salían a matar los caminantes, por lo qual era inhabitable". Unos nobles mancebos, naturales de Galicia, fueron los únicos que se atrevieron con los lagartos, llegando a exterminarlos todos y permitiendo así que aquella zona se poblase, llegando a ser "de las mejores del Reyno". En memoria de su hazaña "tomaron por armas vnos lagartos que asoman por debaxo de vnas losas, y dellas el apellido, llamándose de allí adelante Losadas". El primero que se asentó en Madrid fue Rodrigo de Losada, acemilero mayor de los Reyes Católicos, que en 1506 fundó un mayorazgo en la cabeza de su hijo Pedro; sus casas estuvieron enfrente de la iglesia de Santiago, con fachadas a la calle y plaza de Santiago y a la calle de los señores de Luzón.

LUJÁN


Escudo familiar
(portada de la pza. de la Villa)

Fue una de las familias madrileñas más extensas, originaria de Aragón y avecindada aquí en 1369, por medio de Miguel Jiménez de Luján. Fueron tan numerosos que llegaron a tener en la villa hasta cinco o seis mayorazgos, todos de gran fama.
- Pedro de Luján (apodado el de la Morería) dotó a su hijo Juan, comendador de la orden de Santiago, gobernador de Elche y regidor de la villa, con un mayorazgo cuyas casas estaban contiguas a la iglesia de San Andrés; entre ellas se encontraba aquélla en la que la tradición asegura que murió San Isidro.
- Junto a la iglesia de San Juan moraba otra rama de la familia, con mayorazgo fundado en 1454 por doña Catalina Jiménez de Luján.
- En el arrabal de Santa Cruz labró casa Juan de Luján el del Arrabal, llamado así "porque vivía en la Plaza del Arrabal de Madrid cerca de la iglesia de Santa cruz, junto a vna laguna que en aquel tiempo había en aquel lugar" (más tarde, aquel paraje se convertiría en la Plaza Mayor. En 1598 este mayorazgo se anexionó el de la Morería.
- Pero, sin duda, el principal de todos fue el de Juan de Luján el Bueno, "en cuya boca nadie le oyó dezir palabra que fuesse mentira, deshonesta, ni en perjuyzio de tercero". Fue alcalde de alzadas con Enrique IV y maestresala y mayordomo, junto a su mujer doña María de Luzón, de los Reyes Católicos; ambos tuvieron "ocho hijos y seis hijas, y a todos los dexaron bien puestos". También fue maestresala del rey Católico su primer hijo Pedro de Luján el Cojo, así llamado porque "en la continuación de la conquista del Reyno de Granada (donde muchas vezes se señaló) le dieron con vn tiro de espingarda en vna pierna, de que quedó coxo". Este mayorazgo, que a finales del siglo XVII pasó a manos de los condes de Castroponce, tenía sus casas "en la plazuela de San Salvador, tan capaces y suntuosas, que en la torre dellas estuvo preso el rey Francisco de Francia"; es muy dudoso que la supuesta estancia del francés, prisionero de Carlos I, tuviera lugar en dicha torre, y seguramente hubo de ocurrir en el alcázar madrileño. Estas casas, que antes habían pertenecido a la familia de los Ocaña, constituyen hoy en día, con su famosa torre, uno de los más preciados y representativos restos arquitectónicos del antiguo Madrid. La casa y torre, construidas a finales del siglo XV, conservan su portada gótica, en la que se ven los escudos de sus propietarios.

LUZÓN

Aseguran los cronistas que el linaje de los Luzón se remonta a los tiempos de los visigodos. Lo único seguro es que ya en el reinado de Juan II vivió en Madrid Pedro de Luzón, de quien desciende el mayorazgo madrileño. Su hijo Francisco fue regidor en tiempo de Enrique IV y los Reyes Católicos, sucediéndole en el cargo su primogénito Antonio de Luzón. Su antigua casa solariega era la que, dando frente a las calles de Santiago y de los Señores de Luzón, estaba situada entre la iglesia de San Salvador y las casas de los Losada; más adelante pertenecieron a los condes de Montijo y de Aranda, y fueron derribadas en 1935. Su entierro era "en vna Capilla bien antigua junto a la de los Luxanes en el conuento de San Francisco".

MADRID
© José Lozano

No podía faltar entre nuestras principales familias medievales el apellido Madrid. En efecto, "esta casa es solariega y principal en esta Villa", y su tronco básico y primer mayorazgo habitó en las casas que, frente a las de los Lujanes, formaban la esquina de la plaza de la Villa con la calle Mayor. Dos son los miembros de esta familia que tuvieron una posición relevante en el Madrid de los Reyes Católicos. El primero, y de mayor edad, fue el secretario de sus altezas y regidor de la villa Diego González de Madrid, que "fundó en la Iglesia de San Salvador (...) la Capilla de Nuestra Señora de la Concepción", aquélla en la que celebró el Concejo muchas de sus sesiones. Junto a su casa tuvo Diego unas tiendas aportaladas que ocupaban parte del espacio de la plaza. También poseyó tenerías junto a la puerta de Valnadú, una de las cuales tomó a renta el Concejo para instalar en ella la Casa del Pescado. El doctor Alonso Fernández de Madrid fue hermano suyo y le sucedió -pues aquél había muerto en 1493 sin dejar descendencia- en el mayorazgo de la casa. Además de ser alcalde de la Hermandad y gobernador de Escalona, perteneció al Consejo real; tuvo una de las tres alhóndigas, situada en la plaza de la Villa, que había en Madrid en aquellos años, en las que se vendía trigo y harina y se almacenaba grano para las épocas de escasez.

MÁRMOL

Los de esta familia, "según tradición antigua de padres e hijos, son originarios del Reyno de Inglaterra" y se avecindaron en la villa en tiempos de Enrique III. De los dos mayorazgos que hubo en Madrid, el más antiguo fue el fundado por Alonso del Mármol, secretario de los Reyes Católicos. Tuvo un mesón en la plaza del Arrabal, y sus casas estuvieron "en la parroquia de San Nicolás a espaldas del Monasterio de N. S. de Constantinopla, con vna plazuela cuadrada delante de la puerta principal"; tenían fachada a la calle del Espejo, y durante el reinado de Felipe II habitó en ellas don Diego de Córdoba, caballerizo mayor del rey.

MENDOZA

La ilustre familia de los Mendoza, marqueses de Santillana y duques del Infantado, estuvo emparentada con "dos casas de señorío deste apellido, naturales de Madrid".
- Una de ellas tuvo su principio en don Juan Hurtado de Mendoza, señor de Colmenar, El Vado, Cardoso y Fresno de Torote, e hijo sexto del primer marqués de Santillana y conde del Real de Manzanares, don Iñigo López de Mendoza; sus casas estaban junto a la parroquia de San Ginés.
- La segunda rama comenzó en Juan de Mendoza, señor de Cubas y Griñón, hijo de don Iñigo de Mendoza, segundo duque del Infantado. Le sucedió en la casa y señorío Bernardino de Mendoza, regidor de la villa y poseedor de dos extensas huertas, situadas la una en los barrancos del Arenal, junto a la puerta de Valnadú, y la otra en el Pozacho, hacia la vaguada de la calle de Segovia.

MONZÓN

Familia "muy antigua en Madrid, en cuyos padrones se hallan los della entre los del estado de Caualleros y hijos-dalgo desta Villa", fue la de los Monzón. Fernán González de Monzón, asistente de Sevilla, consultor del Santo Oficio, regidor de Madrid y miembro del Consejo real de los Reyes Católicos, fue la cabeza del mayorazgo. Le sucedió su hijo primogénito Gonzalo de Monzón, también regidor del Concejo. Sus casas estuvieron detrás de la iglesia de Santa María, formando con ésta la plazuela del mismo nombre; en el siglo XVI pasaron al duque de Pastrana y a la princesa de Éboli, siendo finalmente derribadas en los primeros años del siglo XX.

OCAÑA
© José Lozano

Es apellido "muy antigua y noble en esta Villa, en cuyos archiuos ay mucha noticia dél". Fernán García de Ocaña fue alcalde de alzadas y regidor de Madrid desde 1497, y años después de su muerte, "abriendo su entierro para enterrar vna nieta suya, se halló su cuerpo en vna caxa cerrada armado de todas armas con vna ropa larga de sedas de colores, calzadas vnas espuelas largas a lo antiguo doradas y vna espada delante, insignias con que solamente se enterrauan las personas principales y de cuenta: tanta era la que dél se hizo en vida, que obligó a honrarle con ellas en muerte". Sus casas solariegas fueron las mismas que, años después, pasaron a ser propiedad de los Lujanes, de las que ya hemos hablado.

RAMÍREZ


Escudo familiar
(portada del hospital de La Latina)

Este apellido ya alcanzó notoriedad en los tiempos de la dominación musulmana, de la mano de Gracián Ramírez, el tenaz defensor de la imagen de Nuestra Señora de Atocha. De él desciende la primera casa de esta extensa familia, uno de cuyos miembros fue Francisco Ramírez de Orena, el Artillero, esposo de Beatriz Galindo y secretario de los Reyes Católicos. Esta casa incorporó el señorío de Rivas y el condado de Bornos, y tuvo sus habitaciones en la heredad antigua que estaba junto a la ermita de Atocha, además de las que labraron en la calle de Concepción Jerónima, con extensas huertas y viñedos. Francisco Ramírez dotó a su hijo segundo, Nuflo, con un mayorazgo que tenía su morada en unas casas de la plaza del Conde de Miranda, en cuyo solar se edificó en 1607 el convento del Corpus Cristi, popularmente apellidado de la Carbonera. La segunda casa de este apellido fue la fundada hacia 1300 por Diego Ramírez, y poseía el señorío del Castrillejo, Villarrubia, Acebrón y Solera.

TOLEDO

Los del apellido Toledo eran originarios de esa ciudad, y tuvieron dos mayorazgos en nuestra villa. El que fundó Alonso Álvarez de Toledo en cabeza de su hijo Pedro Núñez de Toledo, contador mayor de Castilla y del Consejo de estado de los Reyes Católicos, tuvo sus casas enfrente de la iglesia de Santiago, aparte de otras que estaban situadas en la plaza de la Villa y que en 1467 tuvo que vender al Concejo doña Catalina Núñez, viuda de aquél, ya que habían sido expropiadas para ensanchar la plaza. La segunda rama de esta familia, la correspondiente a los marqueses de Villafranca y duques de Alba, tuvo sus casas en la calle de Don Pedro, en parte de cuyo solar se alza hoy el colegio nacional Beatriz Galindo.

VARGAS


Escudo familiar
(capilla del Obispo)

Es la más vasta de las familias madrileñas, sólo comparable a las de los Luján, los Ramírez y los Zapata. Es "casa solariega desta Villa desde el tiempo que se ganó a los moros por el Rey don Alonso Sexto".
- La rama principal tuvo su morada en la parroquia de San Pedro, y a ella perteneció Diego de Vargas el Cojo, regidor de Madrid durante el reinado de Isabel y Fernando. Su hermano el licenciado Francisco de Vargas, alcaide de Trujillo y poseedor de más de treinta oficios en la casa real, fue uno de los madrileños más destacados de esta época. Al decir de Quintana, don Fernando encontró en él su a más eficaz consejero: "Tuuo tanta satisfación el Católico de su persona, que no sucedía delito alguno por secreto y dificultoso que fuesse de aueriguar, que no remitiesse la aueriguación dél a Francisco de Vargas, de donde vino a quedar por modo de refrán en Castilla el dezir en materias dudosas y obscuras: Auerígüelo Vargas". Fundó el licenciado dos mayorazgos, en cabeza de sus hijos primero y tercero, pues el segundo, Gutierre de Vargas y Carvajal, escogió el camino de la religión y fue obispo de Palencia.
- El primero, el de Diego de Vargas, es conocido como casa de los marqueses de San Vicente, y habitó el caserón que, colindante con la capilla del Obispo, tiene su fachada a la plaza de la Paja; anteriormente había pertenecido a Ruy González Clavijo, el gran viajero madrileño, y fue demolido a principios del siglo XX.
- Otra de las ramas de esta familia fue la de Iván de Vargas, amo de San Isidro; tuvo unas casas en la calle del Almendro, en las que se conservaba "un aposento bajo con su chimenea a lo antiguo, en que se cree vivió el bendito Santo", y otras en la calle del Doctor Letamendi, enfrente de San Justo, en las que aún se puede leer un rótulo que recuerda su origen.

VOZMEDIANO
© José Lozano

Originarios de Sahagún y de asiento tardío en la villa -hacia 1450- fueron los Vozmediano. El primer mayorazgo fue el de Juan de Vozmediano, señor del Tremeroso y miembro del Consejo de Estado y del de Guerra, que vivió durante los reinados de los Reyes Católicos y de Carlos I. Edificó las casas principales de este mayorazgo, que estaban enfrente de la iglesia de Santa María, "tan sumptuosas y capaces, que se aposentaron en ellas la (...) Emperatriz doña Isabel, y el señor don Juan de Austria". En la segunda mitad del siglo XVI se quemaron y fueron adquiridas años después por los duques de Uceda, que allí construyeron en 1611 el famoso palacio que aún hoy podemos contemplar en la calle Mayor, haciendo esquina con la de Bailén. También fundó en la iglesia de Santa María la capilla de Santa Ana, quizá lo más preciado del antiguo templo, que se mantuvo intacta hasta el derribo de éste.
- El segundo mayorazgo correspondió a su hermano Alonso de Vozmediano, que no tuvo mejor suerte que él con sus casas, situadas frente al alcázar, ya que también ardieron cuando estaban siendo habitadas por el almirante de Castilla. Fundó, asimismo, otra capilla en la misma iglesia de Santa María, dedicada ésta a la Concepción.

ZAPATA

Los Zapata tuvieron en la villa cinco mayorazgos. Es casa "antigua y nobilísima (...) de ricos hombres en el Reyno de Aragón, de la qual han salido grandes y valerosos caualleros", que se estableció en Madrid a principios del siglo XV.
- Del mayorazgo principal formó parte Juan Zapata el Arriesgado -llamado de esta forma "por el valor con que acometía sin temor los peligros de la guerra"-, que fue tercer señor de Barajas y copero mayor de Enrique IV y de los Reyes Católicos. Sus casas estuvieron en la plaza del Conde de Barajas -título que poseyó el mayorazgo desde 1580-, y en la actualidad albergan las dependencias de la Comisión Episcopal de la Liturgia.
- Muy cercanas tuvo sus casas el mayorazgo fundado en 1485 por Juan Zapata el Ayo, comendador de Hornachos por la orden de Santiago, caballerizo mayor de Enrique IV y ayo del príncipe don Juan, hijo de los Reyes Católicos: estaban en la plaza del Conde de Miranda, y las figuras que servían de adorno a su balcón principal les dieron el nombre popular de "casa de los Salvajes".