LAS IGLESIAS DEL FUERO


Las primeras parroquias del Madrid cristiano fueron las diez mencionadas en la Carta de Otorgamiento del Fuero; algunas de ellas serían herederas de mezquitas musulmanas existentes con anterioridad a la conquista de Alfonso VI, y otras nacieron al amparo del nuevo vecindario cristiano que se estableció en la villa a partir del año 1085. Todas ellas se situaban intramuros de la cerca cristiana, pobres de feligresía y de medios materiales en los primeros momentos. Los únicos que permiten recordar su traza primitiva son los templos de San Nicolás y San Pedro, con torres de los siglos XII y XIII y diversos elementos mudéjares, góticos y renacentistas; San Andrés también conserva algún vestigio de la fábrica medieval; además, se han hallado restos de la iglesia de San Juan y se ha documentado el antiguo cementerio que se emplazaría en torno al ábside de la iglesia de San Andrés, por entonces orientado al este y en el que recibió sepultura San Isidro.


Las 10 parroquias del Fuero en el Madrid de 1202
1
: Santa María. 2: San Nicolás. 3: San Salvador. 4: San Juan
5: San Miguel de Sagra. 6: San Pedro. 7: San Andrés.
8: San Miguel de los Octoes. 9: San Justo. 10: Santiago.

El espacio urbano interior y la población se articuló en torno a estas parroquias, originando las llamadas colaciones, circunscripciones religioso-administrativas que regulaban la vida de los vecinos en lo religioso, civil, político y administrativo, y que eran de obligada inscripción para poder gozar del derecho de vecindad. Fue éste uno de los elementos que favorecieron la progresiva cohesión de los grupos locales y la constitución de los Municipios en la Edad Media, y que se estudiará en el lugar correspondiente.

En el cuadro siguiente resumimos el estado actual de estas diez iglesias. Se enumeran en el orden de antigüedad (comenzando por la más antigua) que propuso Quintana, basándose en el orden que seguían en las procesiones generales:

 
 
Reformada, con
elementos originales
Restos
arqueológicos
Reconstruida
(nueva planta)
Desaparecida
1.
Santa María  
X
   
2.
San Nicolás
X
     
3.
San Salvador      
X
4.
San Juan  
X
   
5.
San Miguel de Sagra      
X
6.
San Pedro
X
     
7.
San Andrés
X
     
8.
S. Miguel de los Octoes      
X
9.
San Justo    
X
 
10.
Santiago    
X
 


 

SANTA MARÍA

Fue una de las tres iglesias -junto a San Juan y San Pedro- consagradas en 1254, y la única quizá existente en época preislámica. La lápida de Quintana la convertiría en oratorio visigodo ya en los últimos años del siglo VII, bajo el reinado de Egica. Durante el periodo musulmán fue mezquita de la alcazaba, acaso la principal de la comarca, para convertirse ya en templo cristiano a partir de la entrada de Alfonso VI en el año 1085. El cementerio del templo medieval lo creemos situado en el espacio no edificado que lo separaba del palacio de los Monzón, al norte de la fábrica y contiguo al muro del ábside.

 
La iglesia de Santa María, según el dibujo de Wingaerde (izquierda) y el plano de Texeira (derecha)

Las obras realizadas en la calle Mayor en 1999 dejaron al descubierto, en la vecina calle de la Almudena, restos de la cabecera primitiva de la iglesia; estos restos quedaron visibles, protegidos bajo una cubierta de cristal.

Para una descripción detallada de la historia y transformaciones del templo, puede verse LA IGLESIA MAYOR DE SANTA MARÍA DE LA ALMUDENA: RECONSTRUCCIÓN IDEAL DE SU ARQUITECTURA


 

SAN NICOLÁS

Es, junto a la de Santa María, la parroquia del Fuero para la que se reclama con más insistencia el carácter de mezquita previa transformada luego en templo cristiano, aunque otros autores la suponen construida en el siglo XII, en época ya cristiana. El cementerio estaba situado junto a las fachadas septentrional y occidental del templo, lugares en los que se han encontrado restos humanos. También se han hallado sepulturas, quizá mudéjares, en la cripta.

Es iglesia actualmente de tres naves, aunque Elías Tormo aventura que el templo original pudo ser de nave única muy corta, a la que posteriormente se añadieron las dos laterales; el análisis de la planta del templo, sin embargo, sugiere que el edificio tuvo también tres naves en sus inicios. En la central, el ábside es gótico, con nervaduras complejas de finales del siglo XV; el resto de la nave conserva una armadura mudéjar aparecida tras la restauración de 1912, con pares de tirantes apoyados sobre canes renacentistas. Además, hay a la derecha del presbiterio una puerta con guarnición de yeserías plateresco-mudéjares, con nichos avenerados encima; en el muro, a la derecha de dicha puerta, hay dos arcos murales de herradura apuntada, trasdosados por otros lobulados. La fábrica original se amplió en las últimas décadas del siglo XVI, extendiéndola hasta la calle que lleva su nombre.

En 1806, al presentar síntomas de ruina, se suprimió la parroquia, agregando su feligresía a la cercana de San Salvador. Quedó desmantelado y sin altares el edificio, utilizándose como almacén de efectos militares, llegando a servir de cuartel a las tropas francesas. En 1825 se cedió su uso a la V.O.T. de Servitas de María Santísima, reservándose el primado de Toledo el derecho a utilizarlo libremente cuando así conviniera. Al derribarse en 1842 la iglesia de San Salvador, recuperó la parroquialidad ésta de San Nicolás, para volver a perderla, ya definitivamente, en 1890, estableciéndose en la iglesia de Antón Martín. Se realizaron restauraciones en 1891 (Sancha) y 1912, tras un incendio. Es Monumento Nacional desde 1931.


Torre de San Nicolás (s. XII)

En su bóveda estuvo sepultado el arquitecto Juan de Herrera, y aquí fue bautizado el poeta épico Alonso de Ercilla, madrileño de nacimiento. Esta iglesia era donde se reunía el cabildo de clérigos de la villa.

La torre -quizá alminar de mezquita- tiene tres cuerpos mudéjares con arquerías ciegas (desde la calle es imposible ver el inferior), los dos primeros con doce arcos polilobulados cada uno, separados por finas columnas de capitel corintio, y el tercero con dieciséis arcos de herradura de tipo califal, columnas separadoras iguales a las anteriores y restos de pretil alto. Es de fábrica de ladrillo, y constituye el resto de arquitectura no militar más antiguo que se conserva en Madrid. El cuarto cuerpo, con las campanas, es herreriano y posterior a los otros. El chapitel proviene de la restauración de 1891. La torre se revocó en 1910-12, tras un incendio, pero después de la guerra civil se eliminó el revoco volviendo a dejar visible la fábrica original de ladrillo.

IMÁGENES

- NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA: Jerónimo de Quintana menciona dos advocaciones marianas con este mismo nombre. Una la sitúa en la iglesia de San Nicolás, y podría haber aparecido a vueltas del año 1300, "abriendo los cimientos para hazer vna Capilla muy antigua, que está a los pies deste Templo a la parte de la Epístola, que es de los Luzones, en donde estuuo muchos años, lo qual consta de vnas alegaciones en el pleito que puso el dueño della por auer sacado de allí la santa Imagen, y subídola al altar mayor".

CAPILLAS

- CAPILLA DE LUZÓN: Es la más antigua de las que se tiene constancia. Se fundó alrededor de 1300, y en ella se veneraba a Nuestra Señora de la Antigua. Estaba situada a los pies del templo, del lado de la epístola.

- CAPILLA DE RIBADENEIRA: La fundó Alvar Garcí Díez de Ribadeneira, maestresala de Enrique IV y embajador en Portugal, para entierro suyo y de sus sucesores. Estaba bajo las gradas del altar mayor.

- CAPILLA DE SAN ANTONIO: Al lado del evangelio; tenía una efigie de San Antonio de Padua "de pincel de cuerpo entero, muy venerada de los fieles, y servida de una Congregación de personas distinguidas".

- CAPILLA DE ZÁRATE: Era la capilla mayor del templo, y entierro de los Zárate, familia originaria de Lasarte y avecindada en la villa en los últimos años del siglo XV.


 

SAN SALVADOR

Según el cronista Quintana, fue iglesia dedicada primero a Santa María Magdalena, advocación de origen franco. Si ocurrió así, el cambio de dedicación hubo de tener lugar antes de 1202, pues San Salvador ya aparece como tal en el Fuero de Madrid.

El templo original -con el ábside orientado al este- era de planta más reducida que la que luego tendría desde finales del siglo XV: su fachada meridional estaba retranqueada respecto a la calle Mayor, quedando entre ambas un extenso corral que prolongaba la plaza de la Villa al norte de la calle Mayor y que se utilizaba como cementerio; en él, además, se celebraban los antiguos concejos abiertos, que se convocaban "a campana tañida" y en los que participaba todo el vecindario. Este espacio quedó edificado hacia 1490, al construirse la nueva cámara para las reuniones del Concejo.

La torre del templo era bastante alta, y tanto su campana como su reloj fueron dos elementos notables de la villa medieval. La campana era la que tañía para convocar a los regidores madrileños cuando había sesión concejil, y también la que daba el toque nocturno de queda -a las diez en verano y a las nueve en invierno- cuando la inseguridad pública lo requería, "e quel que fuere tomado dende en adelante, sea traido a la carcel e duerma en ella, e, demás, que pague el carcelaje". El reloj, por su parte, fue el más antiguo de la villa, y estaría posiblemente instalado en una pequeña torreta; tenía una campana que daba las horas y, quizá, una figura mecánica que salía al exterior al sonar determinados toques. En 1495/97 se rehizo por completo, pues el original era "tan viejo que ningund adobo se puede hazer que aproveche nin dure", y en 1521 -un año después de construirse otro en la Puerta de Guadalajara- se trasladó al "Arco del Almudena (...), porque allí está en la mejor parte, así para los barrios de Sant Andrés y Sant Pedro y a otra parte de Santa María y los Alcázares y Sant Justo y Santiago; y estando puestos los dos relojes de esta manera, el uno en la Puerta de Guadalajara y el otro en este arco (...) están en medio de la Villa para que a todas las partes della se oyan las horas".

Entre 1498 y 1504, el Concejo madrileño intentó con insistencia elevar esta iglesia al rango de colegiata, pero sus peticiones a los Reyes Católicos y al arzobispo de Toledo no tuvieron el menor éxito. En esta iglesia fue enterrado Pedro Calderón de la Barca.

 
 
La iglesia de S. Salvador (sup: dibujo de Wingaerde; inf: plano de Texeira)
 
Portada de Pedro de Goytia
(reforma de 1537)
 

CONSTRUCCIÓN DE LA CÁMARA NUEVA DEL CONCEJO

Durante toda la Edad Media, la iglesia de San Salvador estuvo íntimamente ligada a la institución del Concejo madrileño. En los primeros siglos, el concejo abierto -formado por todos los vecinos- se reunía "en el ciminterio", que estaba situado "en el corral de la Eglesia de Sanct Salvador". Cuando se constituyó el concejo restringido -formado sólo por los regidores-, las reuniones pasaron a realizarse en la llamada "cámara de la claustra", que se localizaba "sobre el portal de la dicha eglesia de Sant Salvador que está hazia la plaza (actual de la Villa)". En los primeros años de la década de 1480-1490 el estado de la cámara se tornó precario, por lo que hubo que construir una nueva en 1488, adelantando el edificio hasta la calle Mayor y edificando portada y cámara nuevas sobre el solar del antiguo cementerio. Ocasionalmente, en lo que se realizó la obra, las sesiones del regimiento se llevaron a cabo en alguna de las capillas del templo (las de los Madrid y los Peñalosa); tal hecho, sin embargo, provocó las quejas de los propios curas de la iglesia, pues las reuniones de los regidores "estorvavan de dezir las oras que ende (dentro) se dizían".

REFORMA DE 1537

En 1533, sólo cincuenta años después de la construcción de la cámara nueva, se desplomó el techo del templo, quedando muy afectada la cámara. Por ello, el concejo, de acuerdo con el arcipreste de Madrid y la clerecía de San Salvador, decidió en 1537 reformar la iglesia, afianzando el edificio, levantando una sala de juntas sobre soportales nuevos -con escalera independiente para el servicio municipal- y construyendo una portada nueva, que trazó con arco de herradura Pedro de Goytia. Es posible que fuera en este momento cuando se varió la orientación del templo, quedando el ábside dirigido al norte.

OBRAS DE 1599

Con ocasión de la entrada en la villa de la reina doña Margarita -esposa de Felipe III- en 1599, se derribó el pórtico y cámara del concejo para ensanchar el paso.

DERRIBO EN 1842

La iglesia fue definitivamente demolida, por ruinosa, en 1842, y su parroquialidad se refundió con la de San Nicolás. Dice la tradición que se encontró entre las ruinas "el venerable cadáver de un sacerdote, cuya momia estaba perfectamente conservada, distinguiéndosele las vestiduras sagradas y las hevillas de los zapatos".

CAPILLAS

- CAPILLA DE PEÑALOSA: Pudo haber sido fundada por Ruy Díaz de Peñalosa, alcalde ordinario de Madrid durante el reinado de Juan II (primera mitad del siglo XV); está documentada en 1498 como propiedad del provisor y regidor Nuño Ferrández de Peñalosa, con motivo de varias sesiones concejiles que se celebraron en ella. Por falta de sucesión en el mayorazgo, la propia iglesia hubo de encargarse durante más de cien años de su cuidado y reparos, y finalmente fue vendida a Sebastián de Galdó, descendiente de los Alcocer, ya en el siglo XVII.

- CAPILLA DE OCAÑA: Fue entierro del mayorazgo de los Ocaña. Quintana refiere que en 1538 se abrió la sepultura de Fernán García de Ocaña, alcalde de alzadas y secretario de Enrique IV, para enterrar a una nieta suya, y "se halló su cuerpo en una caxa cerrada, armado de todas armas, con ropa larga de seda de colores, espuelas largas y espada, insignias todas de persona principal".

- CAPILLA DE MADRID (también denominada de Nuestra Señora de la Concepción): Fue fundada por el regidor madrileño y secretario de Juan II y Enrique IV Diego González de Madrid, que recibió sepultura en ella en 1495. Fue también lugar de celebración de bastantes reuniones concejiles (hasta un mínimo de 34 sesiones entre 1487 y 1497). En palabras de Quintana, esta capilla "estaua donde al presente está la mayor desta Parroquia": seguramente el templo original estaba orientado de la forma habitual -ábside hacia oriente- y la capilla quedaba junto a él, en el lado del evangelio; tras la reforma general de 1537 se varió la orientación, adquiriendo la que ya tendría hasta su derribo, con el ábside al norte, sobre la que había sido capilla de Diego González.

- CAPILLA DE ÁLVAREZ GATO: La fundó Juan Álvarez Gato, caballero de Juan II y mayordomo de Isabel de Castilla, y cabeza del principal mayorazgo madrileño de este apellido; fue enterrado en ella en 1500, disponiendo en su testamento que cada mañana se celebrara allí una misa para los peones. En esta capilla había una imagen de Nuestra Señora de la Estrella.

- CAPILLA DE CASTILLO: La dotó en la primera década del siglo XVI Juan del Castillo, fundador del mayorazgo de este apellido. Había en ella una imagen de Nuestra Señora de la Concepción "antiquíssima y de mucha deuoción".


 

SAN JUAN

La iglesia de San Juan pudo ser de las primeras construidas tras la entrada de Alfonso VI en 1085, pues González Dávila afirma haber visto "memoria della en vna escritura que leí, su data nueue de Iunio, Año 1154". Se dedicó a San Juan Bautista, advocación de fuerte arraigo en la España visigoda y luego mantenida por la población mozárabe. Fue una de las tres iglesias -junto a Santa María y San Pedro- consagradas en 1254. Al decir de Quintana, este mismo año la iglesia recibió, a ruego de "Lázaro Arcipreste de la misma Villa, reliquias de San Iuan Bautista, de S. Iulián Mártir, y de Santa Marina Virgen y Mártir". Estaba situada en la actual plaza de Ramales, entre las calles de San Nicolás y de los Señores de Luzón.

 
La iglesia de San Juan, según Wingaerde (izquierda, al frente) y Texeira (derecha)

Piedras sobre la puerta de los pies
(dibujo de Jerónimo de Quintana)

Dicen los cronistas que sobre la puerta de los pies hubo, al menos hasta el bien mediado el siglo XVII, "tres piedras redondas; en la de enmedio esculpida vna Cruz, en la del lado de la Epístola vn Cordero -el Agnus Dei de los santuarios bizantinos- con vna banderita encima; en la del Euangelio la cifra del nombre de Christo, de letras Griegas, al modo que el Emperador Constantino el Magno la vsó traer en su Estandarte Imperial, que llamaron el Lábaro".

En 1606 se agregó a esta parroquia la de San Gil el Real, por lo que la de San Juan pasó a ser parroquia de Palacio, hasta el año de 1639. La iglesia fue derribada entre 1809 y 1811, junto a otras muchas, por José Napoleón, y su parroquialidad se refundió entonces con la cercana de Santiago, única de ellas que se reconstruyó.

   
Planta de la iglesia de San Juan (por Juan Gómez de Mora)
 
Restos de la iglesia, hallados en la excavación de 1999
 
Silo musulmán para
almacenar grano

IMÁGENES

- NUESTRA SEÑORA DE GRACIA Y SOCORRO: Estuvo, sucesivamente, en una capilla del lado del evangelio, en la capilla mayor del lado de la epístola, en la sacristía y en el altar mayor.

CAPILLAS

- CAPILLA DE HERRERA: La labró a principios del siglo XV Alonso González de Herrera, fundador en Madrid de este mayorazgo (año 1405), para entierro suyo y de sus descendientes. Estaba a la derecha del altar mayor. Alonso fue quien estableció en Madrid la casa solariega de su apellido, que tenía morada frente a la propia iglesia, en la manzana comprendida entre ésta y la calle del Espejo.

- CAPILLA DE LODEÑA: Situada junto al crucero, en el lado de la epístola, fue fundada por Juan de Lodeña, acemilero mayor de Juan II, en la primera mitad del siglo XV. Las casas de esta familia estaban frente a la fachada sudeste de la iglesia y daban vuelta hasta la plaza de Santiago. El plano de Texeira muestra con claridad un paso -imaginamos que elevado, aunque este detalle no se aprecia con claridad- que unía dichas casa con el templo, a la altura de su capilla, similar al que enlazaba la iglesia de San Andrés con las casas de los Lasso.

- CAPILLA DE LUJÁN: Era propiedad del mayorazgo de Diego de Luján, fundado en 1454.

EXCAVACIONES DE 1999

La Comunidad de Madrid realizó en 1999 excavaciones arqueológicas en la plaza de Ramales, sacando a la luz los restos de la iglesia de San Juan, visibles en la actualidad bajo una cubierta protectora de cristal. También se hallaron enterramientos "in situ" a los pies del templo y diversos restos materiales que abarcan una cronología muy amplia: siglos III-II a.C. (carpetanos), y siglos IX-XI (período islámico), entre ellos dieciocho silos musulmanes para almacenamiento de cereales y diez pozas; uno de los silos está visible.

ENTIERRO DE VELÁZQUEZ

Diego de Silva y Velázquez falleció en 1660 y fue enterrado -"con manto capitular, con la roja insignia en el pecho, el sombrero, la espada, botas y espuelas"- en la bóveda de la iglesia de San Juan, al igual que su esposa Juana Pacheco. La circunstancia ya comentada de haber sido parroquia de Palacio favoreció el entierro en ella de un elevado número de personajes importantes de la Corte. En el trascurso de las excavaciones de 1999 se barajó la hipótesis de que los restos del pintor pudieran haber sido trasladados al cercano convento de San Plácido, en una de las mondas (traslado de cuerpos) ordenadas por Carlos III, y correspondieran a una momia recientemente encontrada allí; los exhaustivos análisis de laboratorio realizados en ella, sin embargo, descartaron tal posibilidad. La búsqueda del cuerpo entre los restos arquitectónicos conservados en Ramales terminó siendo infructuosa; sique siendo una incógnita si el cadáver continúa allí o si fue trasladado a otro lugar tras la demolición del templo.


 

SAN MIGUEL DE SAGRA

Ésta de San Miguel de Sagra es la parroquia cuya ubicación original ofrece más dudas. Tomo el nombre del terreno rural en que se asentaba, y todo parece indicar que estaba situada fuera de la muralla musulmana, en las proximidades de la Puerta de Xagra, entre la esquina sureste del alcázar y el foso o cava de la fortaleza. Muy cerca de ella, un pequeño puente salvaba dicho foso. El dibujo de Jan Cornelisz Vermeyen, de hacia 1530, corrobora esta localización, aunque en él no aparece la cercana puerta, quizá ya derribada. Es probable que el cementerio de la Huesa del Raf (¿de origen hebreo?) fuese osario propio de la parroquia: estaría situado entre ella y la Torre de los Huesos, presumiblemente en la margen izquierda del arroyo del Arenal.

Fue un templo muy pequeño, de hechura románica y esbelto campanario a cuatro aguas, que se demolió poco antes de 1548, con motivo de la remodelación del alcázar y zonas circundantes. En su lugar, pero "algo más desuiada de Palacio" -en el espolón noroccidental de la antigua manzana 434, actual calle de Bailén a la altura del jardín meridional de la plaza de Oriente- se edificó la parroquia de San Gil, que duró hasta 1606, al ser sustituida por un convento franciscano; sus feligreses pasaron entonces a las parroquias próximas de San Juan y San Nicolás. Ésta de San Gil es la iglesia que se ve en el dibujo de Wingaerde, mientras que el plano de Texeira recoge ya el convento, cuya primera piedra se puso en 1613.


 

SAN PEDRO

Esta iglesia fue, con la de San Andrés, la única situada al sur del barranco y arroyo de San Pedro, y con él compartió nombre. Pudo, en sus orígenes, estar situada algo más arriba que la actual, quizá en la esquina de la calle del Nuncio con la travesía del Almendro. Esta localización de la hipotética iglesia de San Pedro el Viejo concuerda con la dada por Quintana, que se basa en varios documentos vistos por él mismo, sobre todo uno de 1512 concedido por el Papa Julio II: " (...) esta Iglesia en sus principios no estuuo en el lugar donde está al presente, sino más arriba como van desde la puerta que cae enfrente de la sacristía, a la puerta que llaman cerrada, a mano derecha casi al medio de la calle, en vna casa que aora haze esquina a otra que está a espaldas del alholí de la Villa". Dicho alholí era el granero o pósito llamado de Puerta Cerrada, situado en la esquina entre Cava Baja y Almendro (donde la actual Posada del Dragón), enfrente del Peso de los Costales de Puerta Cerrada (acera izquierda de la Cava Baja, entre San Bruno y Grafal).

El traslado a su emplazamiento actual y la construcción del nuevo templo, en tal caso, pudo haber ocurrido hacia 1343-45. El motivo, según Quintana, sería la acción de gracias por la victoria de Alfonso XI en Algeciras, "y de la que el mismo día alcanzaron en Madrid los muchachos de los Christianos, los quales armaron vna pelea con los hijos de los Moros que estauan auezindados (...) en el barrio de la Morería vieja, con piedras y otros instrumentos proporcionados con aquella edad, encendiéndose de tal suerte, que aunque salieron los infieles a defender sus hijos, y los Católicos a estoruar los suyos no les hiziessen daño; fue tanto el furor de los rapazes que (...) a padres y a hijos los hizieron retirar y salir fuera de la Villa, cerrándoles las puertas della para que no entrassen". Limitando tal hipótesis a lo puramente anecdótico, otros historiadores -Montero Vallejo, por ejemplo- han sugerido como posible desencadenante del traslado la guarda y defensa, frente a las disputas por el terreno con colaciones limítrofes, del enclave estratégico donde se localizaban las fuentes de San Pedro.


Torre de San Pedro (s. XIII)

Fue una de las tres iglesias -junto a Santa María y San Juan- consagradas en 1254. El edificio conserva, además de la torre, tres restos importantes de la fábrica medieval: en la fachada meridional hay dos escudos reales, los únicos anteriores a los Reyes Católicos existentes en Madrid; una cabecera nervada del siglo XV y estilo gótico en la nave de la epístola, en la capilla seguramente fundada por Pedro Díaz de la Torre; y, a los pies de la torre, una portada renacentista de 1525, en bastante mal estado.


Escudo real en la portada sur

Portada renacentista

Cabecera nervada del siglo XV

La torre de la iglesia de San Pedro, mucho más sobria que la de San Nicolás, se suele fechar en el siglo XIV (¿coincidiendo con el hipotético traslado de la fábrica inicial?), aunque estudios recientes (Concepción Abad Castro 1999) sitúan su construcción en los primeros años del XIII. Es de fábrica mudéjar de ladrillo, con el dibujo de una típica línea quebrada sobre los huecos del campanario y una preciosa ventana con arco de herradura apuntado, alfiz superior y saetera en cada fachada. Era muy celebrada la campana de esta torre, con fama de "desuaratar" nublados; el cronista Quintana llegó a ver, primero en la sacristía y luego en la propia torre, una tabla con una campana pintada y el texto "Con mi voz llamo a los Christianos, Espanto a los Demonios, Y desparramo los nublados"; se rompió en 1565, "y della hizieron dos". La campana actual es de 1801.

La fachada norte se reconstruyó, por derrumbe, en tiempos de Felipe II, y se aprovechó la ocasión para estrechar un poco el templo, en beneficio de la muy angosta calle de Segovia. No muchos años después, en la primera mitad del siglo XVII, se rehicieron, casi en su totalidad, la cabecera principal y las tres naves, de la mano de Don Lorenzo Reinoso, arzobispo de Brindisi. La iglesia no ardió en 1936, pero fue desmantelada y perdió la mayor parte de sus retablos y pinturas. En la restauración de 1980 se sacó a la luz el aparejo original de ladrillo, oculto bajo un enfoscado superpuesto, y se limpiaron las fachadas.

La Congregación de Sacerdotes Naturales de Madrid -a la que pertenecieron Lope de Vega y Calderón de la Barca-, radicada primero en San Justo y luego en San Miguel de los Octoes, se trasladó a esta iglesia en 1639, celebrando sus juntas en la capilla de los Lujanes. En 1668, su capellán mayor, Eugenio de la Oliva, compró a la parroquia el sitio que servía de cementerio y lo cedió a la congregación para que construyera capilla propia, que fue bendecida en 1670 por Josef Martínez de las Casas, cura de la parroquia. Creemos que este cementerio estuvo situado en la posterior manzana 154, frente a la fachada meridional del templo.

IMÁGENES

- NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN: Se veneraba en el altar mayor, y tenía su propia Congregación de Esclavos.

- NUESTRA SEÑORA DE LAS LLUVIAS: Era muy querida por los agricultores, que la sacaban en procesión en épocas de sequía prolongada.

- Otras imágenes que se veneraron en este templo fueron Nuestra Señora de la Aparecida y la Virgen del Olvido.

CAPILLAS

- CAPILLA DEL CRISTO DE LAS LLUVIAS: Era una capilla pequeña situada a los pies del templo; la imagen del Cristo que en ella había se sacaba en procesión "en las necesidades que ocurrían de pestes o faltas de agua".

- CAPILLA DE LA TORRE: Pedro Díaz de la Torre, fiscal del Consejo de los Reyes Católicos y fundador en 1504 del mayorazgo de su apellido, edificó dos capillas en la iglesia de San Pedro: una que se abría a la capilla mayor, al lado de la epístola, y otra en la nave del templo, donde estuvo su sepulcro "con vna losa negra encima de vnos leones".

- CAPILLA DE VARGAS: La fundó Diego de Vargas -conocido por ello como "el de la capilla"-, descendiente del Iván de Vargas que fue amo de San Isidro.

- CAPILLA DE LUJÁN: Se encontraba junto al evangelio, en la cabecera de la nave izquierda, y fue entierro (1568) de Francisco de Luján, capitán general de Felipe II en las Indias, y de su hermano fray Antonio de Luján, obispo de Mondoñedo.


 

SAN ANDRÉS

Estaba situada en lo alto de la colina existente en el margen derecho del barranco de San Pedro, junto a la Puerta de Moros. En su cementerio, que ocupaba todo el espacio hasta la muralla y una parte del flanco occidental de la iglesia, estuvo enterrado San Isidro; está documentada, en al menos una ocasión, su denominación alternativa como "iglesia de San Isidro" durante la época medieval. El hallazgo del cuerpo del santo y el deseo de encontrarle una ubicación digna fueron factores determinantes en el devenir arquitectónico del conjunto sagrado que con el tiempo se llegó a crear en aquel lugar. De fábrica gótico-mudéjar, careció de torre de campanario hasta la reconstrucción de 1656, tal como se aprecia en el dibujo de Wingaerde y el plano de Texeira.

 
La Capilla del Obispo y la iglesia de San Andrés,
según el dibujo de Wingaerde
(izquierda)
y el plano de Texeira (derecha)

El cuerpo incorrupto de Isidro, enterrado casi a ras de tierra hacia el arranque de la costanilla de San Andrés, fue hallado en 1212 a causa de un desmoronamiento de tierras provocado por las aguas que desde allí, en torrentera estacional, vertían sobre el arroyo de San Pedro a través de la plaza de la Paja. Tras el hallazgo, su cuerpo fue trasladado al interior del templo, "cerca del altar de los bienauenturados Apóstoles, en vn nueuo y decente sepulcro". Es tradición que Alfonso VIII, que había sido favorecido por Isidro en la batalla de las Navas de Tolosa, ordenó construir "vna capilla antigua pequeña dentro de la mayor al lado del Euangelio (...) para colocar en ella el cuerpo del glorioso S. Isidro". Descripciones posteriores sugieren que dicha capilla pudo haberse adosado al templo por su costado septentrional, quedando exenta sobre el solar de la futura Capilla del Obispo.


Fases sucesivas en la construcción del conjunto

REFORMA DE 1480

En un acta concejil de 1481 se habla de "la lavor de la iglesia de Sant Esidre": quizá fue en esos años cuando el templo se alargó unos metros hasta la actual costanilla de San Andrés -¿para que el lugar donde había estado enterrado el patrón de la villa quedara dentro del templo?- y se construyó el pasadizo volado que lo uniría con las casas palacio de Pedro Lasso de Castilla, que ocupaban toda la manzana entre dicha costanilla y la calle de los Mancebos. Este pasadizo -que se observa con claridad en el plano de Texeira y cuyo arranque en la fachada occidental de la iglesia todavía se conserva- se abría al templo en una tribuna, y servía para que los Lasso y sus huéspedes pudieran asistir a los oficios religiosos desde el propio palacio, sin salir al exterior. Es tradición que los Reyes Católicos se alojaron en él en alguna ocasión, y que el templo sería así Capilla Real durante las estancias de los monarcas.

 
Arranque del pasadizo volado que unía la iglesia de San Andrés con el palacio de los Lasso
 
Capilla del Obispo
(plaza de la Paja, 9)

CAPILLA DEL OBISPO

El licenciado Francisco de Vargas, consejero de los Reyes Católicos y de Carlos I, solicitó y obtuvo en 1518 licencia de Roma para construir una capilla "muy suntuosa, incorporando en ella la del Santo". Dicha capilla, de Santa María y San Juan de Letrán, cuyo patronazgo ostentarían Francisco y sus sucesores, se comenzó a construir en 1520 y se concluyó en 1535; más adelante, a mediados del siglo XVI, fue reconstruida, acaso totalmente, por su hijo segundo Gutierre de Vargas y Carvajal, obispo de Plasencia, razón por la cual se la conoce como Capilla del Obispo. Ambos, padre e hijo, y también doña Inés de Carvajal, esposa de aquél, están enterrados en ella. Es Monumento Nacional desde 1931.

La capilla está adosada a la iglesia de San Andrés por la que era fachada a la plaza de la Paja. El edificio, arquitectónicamente, marca la transición del gótico al renacimiento, y tiene una sola nave nervada de tres tramos -cabecera poligonal con bóveda estrellada, central cuadrado y un tercero, más estrecho, para el coro alto-. El ábside de la cabecera, con sus contrafuertes, construido al exterior con ladrillo visto y mampostería, quedó al descubierto en 1970, y era visible desde la costanilla de San Pedro; en la actualidad, un edificio moderno lo ha ocultado. El retablo, renacentista y anterior a 1550, es de Francisco Giralte, quien labró también los tres sepulcros de los fundadores.

Una vez terminadas las obras, el cuerpo del santo se trasladó a esta capilla. En 1555 (algunos autores lo retrasan hasta 1559/61), con motivo de un pleito suscitado entre los capellanes de la nueva capilla y "el Cura, Beneficiados y Parroquianos" de San Andrés, los herederos del licenciado accedieron a "cerrar con vna pared gruessa la puerta de su capilla (...), para que no se pudiessen impedir cantando el Oficio diuino los vnos clérigos y los otros, con lo qual quedó (...) separada y sin comunicación con la Iglesia". El cuerpo del santo, entonces, se restituyó a la iglesia de San Andrés, labrándose a tal efecto "en vn ochavo de la capilla mayor della vn suntuoso Mauseolo". Fue precisamente el haber tapiado la comunicación entre ambas lo que libró a la capilla del incendio que en 1936 destruyó la iglesia.

CAPILLA DE SAN ISIDRO

El año 1656 se arruinó la capilla mayor y parte de la iglesia de San Andrés, por lo que se decidió que, al mismo tiempo que ésta se reparaba y se construía el campanario, se llevase a cabo el viejo proyecto de labrar capilla propia en la que alojar el cuerpo del santo; provisionalmente se le trasladó a la Capilla del Obispo. En la restauración del viejo templo éste mudó la orientación, quedando el presbiterio hacia occidente. La primera piedra de la nueva capilla se puso el 12 de abril de 1657, y la obra se concluyó en 1669: el cuerpo se llevó a ella el 15 de mayo, con procesión general, colocándolo dentro de un baldaquino en el retablo exento que había en el centro de la capilla. Duró allí hasta 1769, en que se depositó en el Colegio Imperial, hoy colegiata de San Isidro.

La capilla de San Isidro estaba contigua a la iglesia de San Andrés, pero quedaba separada físicamente de ella mediante una reja. El proyecto era de Pedro de la Torre, que planteó un edificio anejo al templo, con dos cuadrados en planta -antecapilla y capilla propiamente dicha- alineados con la nueva cabecera de la iglesia. Es Monumento Nacional desde 1925.

INCENDIO DE 1936

La iglesia y la Capilla de San Isidro quedaron enteramente destruidas en un incendio ocurrido en 1936, aunque se mantuvo intacto el exterior de la capilla. Provisionalmente, se acondicionó la antecapilla de San Isidro (tapiando el paso a la capilla) y la cabecera de San Andrés, orientando hacia el norte el conjunto. Posteriormente se construyó, sobre la cabecera original de la iglesia gótica, la casa rectoral y las dependencias parroquiales. La Capilla del Obispo se libró de las llamas no sólo por estar tapiada su comunicación con el templo, sino también -en palabras de Elías Tormo- por "ser la Capilla desconocida de los incendiarios, pues estaba habitualmente cerrada y su acceso desde la plaza de la Paja en nada indica que se trata de una iglesia".


 

SAN MIGUEL DE LOS OCTOES

Asegura Quintana que ésta de San Miguel de los Octoes, "antes que se erigiesse en Iglesia Parroquial, fue Oratorio de algún recogimiento o obra pía, cuya aduocación fue de San Marcos". Aduce en favor de tal aserto la procesión que se hacía con destino a esta iglesia el día del evangelista, así como el cabildo de igual advocación que hubo en ella hasta el tiempo de los Reyes Católicos. Lo cierto es que el culto a San Miguel estuvo muy arraigado entre los hispanovisigóticos, y fue, acaso tras el de Santa María, el más importante en el reino de Toledo en época medieval, pues su festividad coincidía con la vendimia y el comienzo de los trabajos otoñales.

La fábrica era de reducidas dimensiones y ocupaba el solar de la actual plaza y mercado de San Miguel. Su cementerio pudo estar situado hacia el espacio que todavía se muestra vacío en el plano de Texeira, entre el templo y la Puerta de Guadalajara. En 1619 se formó la plazoleta situada a su entrada, y en 1636 se concedió a la iglesia un cubo contiguo de la muralla para construir en él dependencias anejas del templo. Álvarez y Baena menciona una posible reconstrucción durante el reinado de Felipe III, y la consagración de la iglesia en 1728. Quedó prácticamente destruida en el gran incendio de 1790; se reparó en lo que se pudo, pero su estado era tan ruinoso que Juan de Villanueva, en 1804, propuso su demolición, que se llevó a cabo en 1809 con autorización de José Bonaparte. Una parte del solar resultante se convirtió en plaza destinada a la venta de pescado. Su feligresía y título se agregaron a la parroquia muy próxima de San Justo.

 
La iglesia de San Miguel de los Octoes,
según el dibujo de Wingaerde
(izquierda)
y el plano de Texeira (derecha)

La denominación, según Agustín Gómez Iglesias, es deformación del latino auctores, luego otores, de significado "garantes" o "cojuradores", e indicaría que esta iglesia fue juradera, es decir, que en ella se realizaba el juramento de mancuadra o acompañado (juramento mutuo que hacían los litigantes de proceder con verdad y sin engaño en el pleito).

Entre 1624 y 1639 esta iglesia acogió a la Congregación de Sacerdotes Naturales de Madrid, proveniente de la de San Justo.

IMÁGENES

- NUESTRA SEÑORA DEL PÓPULO Y AMPARO: Su imagen fue depositada en el templo, hacia 1609, por los cordoneros parroquianos de esta iglesia. Tuvo Congregación propia, documentada en 1749.

- NUESTRA SEÑORA DE LA ESTRELLA: Era una imagen "de bara y media de alto, muy antigua, a quien llaman la madre de Dios de la Estrella", que se veneraba en la capilla de los Zapata. Dice la tradición que obraba grandes prodigios en las batallas, uno de los cuales "fue, que saliendo vno de sus antecesores -de Ruy Sánchez Zapata- de la batalla (en la guerra que contra los Moros de la Andaluzía hazían sus Reyes) todo cubierto de flechas tocadas con yerua, milagrosamente le libró nuestra Señora, por encomendarse a ella en esta Santa Imagen. Comprueua este milagro vna pintura antigua que huuo, en donde se vía pintado este cauallero lleno de flechas hincado de rodillas delante della".

CAPILLAS

- CAPILLA DE ZAPATA: La fundó en 1430 Ruy Sánchez Zapata, copero de Juan II, y Constanza de Aponte su mujer. Estaba exenta, arrimada a una de las paredes del templo, con entrada por el pórtico de él. Añade Quintana que "házese memoria desta Capilla (...) en vn priuilegio del Rey Don Iuan el Segundo, despachado por el año de mil y quatrocientos y quarenta y seis, y en otro de los Reyes Católicos, y en otras escrituras antiguas que se guardan en el archiuo de la misma Iglesia". En esta capilla estaba la imagen de Nuestra Señora de la Estrella, donada por sus fundadores.

Diego Zapata de Mendoza y Cisneros, descendiente de Ruy Sánchez y segundo Conde de Barajas, ensanchó en 1621 una de las naves de la iglesia para que la capilla y su puerta quedaran dentro del recinto, con lo que ésta pasó a ser capilla mayor del templo; Diego también compró y dotó la bóveda de la iglesia. Su hermano mayor Antonio Zapata, cardenal arzobispo de Burgos, "labró (...) el Altar mayor colocando en él un esquisito Sagrario de piedras finas y bronces, hecho en Roma, que le costó 6.000 ducados". Este altar fue el único objeto que se salvó del incendio de 1790, que asoló la plaza Mayor y las calles contiguas; fue luego colocado en la iglesia de San Justo.

- CAPILLA DE HEREDIA: La fundó Ruy Sánchez del Monte y Heredia, para entierro suyo y de sus descendientes. La capilla la terminó su hijo segundo Alonso Monte, el cual, por morir sin hijos "instituyó por el año de mil y quinientos y cinquenta y cinco en la misma Iglesia vna memoria de seiscientos mil mrs. de renta en cada vn año con quatro Capellanes y cien mil mrs. para dote de cada vna de las donzellas decendientes de su casa". Su hermana Juana del Monte amplió en 850.000 maravedís la dotación, "acrecentando otro Capellán y otros cincuenta mill mrs. de dote a cada vna de las donzellas llamadas por su hermano".

COFRADÍAS

Tuvo esta iglesia varias cofradías famosas: la de Santiago, que desde 1611 organizó fiestas de toros el día de su patrono; y la de los Cordoneros, creada en 1608 y quizá antecesora de la congregación de Nuestra Señora del Pópulo y Amparo.


 

SAN JUSTO

La iglesia de San Justo estuvo situada entre la plaza del Conde de Miranda y la calle de San Justo, bastante retranqueada respecto a ésta. Es muy posible que el cementerio ocupara este espacio libre entre dicha calle y la fachada meridional del templo. Se dedicó a los niños mártires de Alcalá Santos Justo y Pastor, culto de gran arraigo en época visigoda. Tenía un campanario románico de tres pisos, con dos ventanas por piso en cada uno de sus cuatro lados, dibujado con detalle en el plano de Texeira. En 1438, reinando Juan II, la parroquia hizo voto de celebrar procesión desde esta iglesia hasta la de San Pedro en el día de dicho santo.

La iglesia se demolió a finales del siglo XVII y se comenzó -1698- la construcción de una nueva, ganando terreno al sur y llegando hasta la calle de San Justo, con proyecto de Teodoro Ardemans. Tras abrir los cimientos y comenzar a levantar las paredes, hubo que interrumpir la obra para invertir los fondos en la iglesia de San Millán, víctima de un incendio. Se reanudó en 1739, con nuevo proyecto de Santiago Bonavía en el que destacaban los arcos en diagonal y la fachada convexa rematada por dos torres; las obras terminaron en 1745. En 1892 se dio el templo a la Nunciatura Apostólica con carácter de iglesia pontificia. Tras la guerra civil -de la que se salvó íntegramente- fue cedida al Opus Dei, sufriendo una profunda restauración. En la actualidad se denomina Iglesia Pontificia de San Miguel.

 
La iglesia de San Justo,
según el dibujo de Wingaerde
(izquierda)
y el plano de Texeira (derecha)

La Congregación de Sacerdotes Naturales de Madrid, bajo la advocación de San Pedro, tuvo origen en esta iglesia en 1619, promovida por el licenciado Jerónimo de Quintana, y contó inicialmente con veintiún sacerdores nacidos en la villa. Su misión era "acudir al socorro de los Sacerdotes pobres, assí viuos socorriéndoles sus necessidades (...), como difuntos, enterrándolos (...) y haziéndoles dezir Missas y sufragios". La congregación se traslado en 1624 a la parroquia de San Miguel de los Octoes, y en 1639 a la de San Pedro.

IMÁGENES

- NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA: Estaba en un altar a la parte del evangelio, y era "muy antigua y de mucha deuoción".

CAPILLAS

- CAPILLA DE COALLA: La fundaron en 1485 Gonzalo Fernández de Coalla, contador mayor de Castilla con los Reyes Católicos, y su esposa Catalina Álvarez, para entierro suyo y de sus sucesores, "y dentro della vna sala donde el Cabildo de la Clerecía haga sus juntas, con cargo que todas las vezes que se juntaren digan en ella vn Responso por él y sus difuntos, para lo qual les dexó mil marauedís de renta en cada vn año".

- Además de los Coalla, también tenían entierro en la iglesia de San Juan los Lagos y Lujanes, Pedro Suárez de Toledo y probablemente alguna rama de los Cisneros.


 

SANTIAGO

La de Santiago es la más moderna de las diez parroquias del Fuero, y debe la advocación a los repobladores castellano-leoneses que promovieron su fundación; la nueva fábrica, que estaba tan cerca de la iglesia de San Juan que, de hecho, arrebató a ésta buena parte de la feligresía de la Xagra, sólo fue posible gracias al apoyo del poder real y eclesiástico. Pudo ser factor clave de tal mecenazgo el hecho de que fuera este templo el elegido para que los caballeros de Santiago celebraran sus capítulos: "En esta Iglesia (...) la Orden de Cauallería de Santiago haze fiesta a su Patrón, tiene sus juntas, y da los Ábitos a los Caualleros della". Durante la Edad Media, "se hazían en este Templo rogativas en tiempo de guerra y se daban las gracias al Santo por las victorias, viniendo el Rey, los Consejos, y la Villa en distintos días a tener sus funciones".

El cementerio pudo estar situado junto a la fachada norte del templo, sobre el solar en el que luego se construiría el monasterio de Santa Clara.

En 1438, con motivo de la gran peste, esta iglesia hizo votos a San Cosme y San Damián, celebrándose procesión alrededor de ella, en su día, desde entonces. También lo hizo a San Sebastián, construyéndole altar para celebrar su fiesta, en la cual el concejo aportaba "velas verdes de cera"; el retablo de lienzo que había en su altar se renovó en 1501, pues el original estaba "muy viejo e roto".

 
La iglesia de Santiago, según el dibujo
de Wingaerde
(izquierda, al fondo)
y el plano de Texeira (derecha)

El templo original desapareció en 1811, formando parte de los numerosos derribos que promovió José Bonaparte para dar amplitud a la zona del Palacio Real, y fue reedificado de nueva planta -cruz griega con rotonda circundante inscrita en la planta cuadrangular exterior- por el arquitecto Juan Antonio Cuervo.

IMÁGENES

- NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA: Se veneraba en el altar mayor, y fue advocación predilecta de Felipe II, pues "siempre que por alguna necessidad mandaua hazer algunas rogatiuas, la primera a donde embiaua a hazerla era esta santa Imagen, mandando se la lleuassen (en ocasión de algunas enfermedades de sus hijos) a Palacio". Estuvo primero en la capilla de los Losada, luego en la de los Ribadeneira ("por tener más luz que en la donde estaua") y finalmente en el altar mayor.

CAPILLAS

- CAPILLA DE SALCEDO: La edificó en 1481, bajo el coro de la iglesia, García de Salcedo.

- CAPILLA DE LOSADA: Estaba en el lado del evangelio, y fue entierro del mayorazgo de ese apellido, que tenía sus casas frente a la propia iglesia.

- CAPILLA DE CUERO: La fundó y dotó, en 1518, Catalina de Cuero, con la condición de que "el día de la Comemoración de los difuntos, después del Responso general (...) el segundo ha de ser en su Capilla por los suyos, precediendo en esto a todos los demás entierros de la iglesia".

- CAPILLA DE RIBADENEIRA: Era la primera del lado de la epístola, y fue entierro de una de las ramas de esta familia.

- CAPILLA DE SOLÍS: Fundada por el comendador Solís.